Fue el conflicto bélico más grave
y complejo que enfrentó nuestro país en los comienzos de su vida independiente,
pues puso en juego su propia existencia. Abarcó todo el territorio rioplatense,
intervinieron países extranjeros: la Confederación Argentina, el Imperio de
Brasil, Francia, Inglaterra y aun legiones europeas como las italianas,
comandadas por José Garibaldi.
La Guerra Grande comenzó siendo
un conflicto entre orientales (levantamiento de Rivera contra el presidente
Oribe), que se transformó en una guerra internacional al intervenir bandos de
la región y potencias europeas. Por eso se habla de una guerra civil
internacionalizada. Empezó con la declaración de guerra de Rivera a Juan Manuel
de Rosas el 10 de febrero de 1839.
Se enfrentaron por un lado,
blancos (Uruguay) y federales de Rosas (Confederación Argentina), que se
sentían defensores del americanismo, contra colorados (Uruguay), unitarios
(Confederación Argentina), Brasil, Francia, Inglaterra, legiones
europeas como las italianas, comandadas por José Garibaldi y federales de
Urquiza (Confederación Argentina), por otro.
Varios asuntos estaban en juego y
buscaban solución: la delimitación de las fronteras, la navegación de los ríos
y hasta la defensa de las respectivas soberanías que se veían amenazadas por la
intervención de Francia e Inglaterra que buscaban nuevos mercados como
consecuencia de su desarrollo industrial y la protección a sus súbditos
residentes en la región, por ejemplo lograr su exclusión del servicio militar
obligatorio.
ETAPAS DE LA GUERRA GRANDE
Dentro de la Guerra Grande se pueden distinguir
tres momentos bien diferenciados:
1) La ofensiva contra Rosas (marzo de
1839-diciembre de 1842).
La lucha se desarrolló en territorio argentino hasta que Oribe derrotó a Rivera
en Arroyo Grande, invadió el país y le puso sitio a Montevideo.
2)
El sitio de Montevideo (febrero de 1843-octubre de 1851). Se desarrolló mayormente en
territorio uruguayo y se dio una situación muy particular: la coexistencia de
dos gobiernos en territorio nacional. Estos eran el gobierno de la Defensa en
Montevideo, ciudad cosmopolita, colorada y liberal, y el gobierno del Cerrito
que abarcó la campaña, predominantemente blanca, influenciada por Rosas y por
el “partido del orden y del americanismo”. Entre 1843 y 1847 la guerra fue
intensa tanto en la ciudad como en la campaña. Entre 1847 y 1851, hubo pocos
enfrentamientos. En julio de 1851, las tropas de Urquiza de Entre Ríos invadieron el país y Oribe depuso las armas
sin presentar combate. Los orientales hacía tiempo que querían la paz. La paz
se firmó finalmente, el 8 de octubre de 1851, estableciendo que no había “ni vencidos
ni vencedores”.
3)
La ofensiva final contra Rosas y el desenlace de la guerra (noviembre de
1851-febrero de 1852).
La derrota definitiva de Rosas se produjo en la batalla de Monte Caseros el 3
de febrero de 1852, por un ejército numeroso integrado por brasileños,
argentinos y uruguayos.
Durante todo el período de la
guerra el Gobierno de la Defensa buscó la paz a través de diferentes
soluciones:
- En 1843 solicitó la intervención
franco-inglesa que se llevó a cabo entre 1845 y 1850. Estos países querían la
pacificación del Plata y la apertura de los ríos para continuar desarrollando
el comercio en su provecho. En 1850, luego de los tratados firmados por
Inglaterra y Francia con Rosas, se retiraron del Río de la Plata. Los objetivos
buscados por los europeos no se lograron y la guerra continuó.
- En 1847, Rivera trató de
entenderse directamente con Oribe. El gobierno de la Defensa no admitió ese
pacto y desterró a Rivera del país.
- Abandonados por los europeos en
1849-50, el Gobierno de la Defensa buscó aliados americanos y los encontró en
el Imperio del Brasil y la Provincia de Entre Ríos, comprometiéndose los tres a
derrotar al gobierno del Cerrito y a Rosas.
LOS
TRATADOS DE 1851 CON BRASIL
El
gobierno de la Defensa obtuvo el apoyo de Brasil en la lucha contra Rosas a
cambio de una serie de tratados firmados por Andrés Lamas, representante del
gobierno de la Defensa ante ese gobierno. Se firmaron cinco tratados el 12 de
octubre.
- Por el Tratado de Límites se renunciaba a los
límites establecidos en el Tratado de San Ildefonso y se reconocía como límite
norte del Uruguay el río Cuareim.
- Por el Tratado de Alianza el gobierno de
Brasil se comprometía a prestar apoyo eficaz al gobierno legal del Uruguay,
pudiéndose prolongar ese apoyo por 4 años más. Uruguay se comprometió a
auxiliar al Imperio si hubiera movimientos revolucionarios en el sur de su
territorio. Esto significaba, en los hechos, la intervención de Brasil en
nuestros asuntos internos.
- El Tratado de Extradición permitía la
devolución de los esclavos brasileros refugiados en Uruguay, donde ya estaba
abolida la esclavitud, desconociendo nuestras leyes vigentes.
- El Tratado de Comercio y Navegación
establecía la común navegación del Río Uruguay y sus afluentes y se le concedía
a Brasil la cláusula de “nación más favorecida”. Por 10 años no se cobraría
impuesto al tasajo que se exportaba a Río Grande y se reconocía la libre
exportación de ganado en pie a esa región.
- El Tratado de Prestación de Socorro habilitaba
al Brasil a prestar mensualmente al gobierno uruguayo 60.000 patacones (moneda
de la época), con un elevado interés. Como garantía se hipotecaron las rentas
de aduana.
Estos
tratados limitaban la soberanía de la república, la que quedó gravemente
comprometida debido a la influencia política que ejercía Brasil.
La
deuda y el perjuicio económico ocasionado a la riqueza ganadera y a la
industria saladeril dificultaron el desarrollo económico del país, en los años
siguientes a la guerra.
La
pérdida de los territorios al norte del Cuareim posibilitaba cualquier invasión
desde Río Grande del Sur.
Los Tratados de 1851 fueron
motivo de permanente enfrentamiento entre blancos y colorados. Los primeros los
consideraron atentatorios contra la soberanía nacional y los segundos
argumentaron que hacía muchos años que los territorios estaban en poder de
Brasil y eran irrecuperables.
CONSECUENCIAS DE LA GUERRA GRANDE
- Descenso
de la población. En
1840, nuestro país contaba con una población de 140.000 habitantes. Al
finalizar la Guerra Grande, había descendido a 132.000. El descenso de la
población se debió a la emigración de extranjeros durante el conflicto. Esto
fue perjudicial para el país pues resurgieron viejos problemas como la escasez
de mano de obra para el trabajo en las estancias y en la industria saladeril.
Sin embargo, el 77% de los comercios e industrias de Montevideo estaban en
manos de extranjeros.
- Ruina
de la ganadería y de la industria saladeril. El número de cabezas de ganado disminuyó
considerablemente con la guerra: de 6/7 millones de cabezas de ganado que había
en 1843, se descendió a 2 millones en 1852, y de los cuales la tercera parte
estaba sin amansar. También se detuvo el impulso de mejorar las razas ovinas.
Este descenso fue producto del consumo indiscriminado de ganado por los
ejércitos, las arreadas brasileñas y los perros cimarrones. Esto trajo como
consecuencia la ruina de la industria saladeril. El número de establecimientos
disminuyó de 24 en 1842 a 3 o 4 en 1854.
- Desvalorización
y extranjerización de la tierra. El
descenso del valor de la tierra favoreció al comprador extranjero. En 1857 los
brasileños poseían el 30% del territorio nacional, en particular sobre la
frontera; por su parte, ingleses, alemanes, franceses y españoles se ubicaban
en el litoral. Se mantuvieron al margen de las luchas políticas nacionales y
contaron con la protección de los cónsules de sus países.
- Aumentan
hábitos de nomadismo. Se
acentuó la pobreza y los hábitos nómades entre los sectores populares de la
campaña. Peones y agregados habituados a la vida militar prefirieron errar de
un campo a otro, tropear ganado hacia Río Grande, cuerear ganado robado y
vender los cueros a las pulperías.
- Crisis
financiera. El
Estado uruguayo terminó la guerra con un peligroso endeudamiento con acreedores
internos y con naciones extranjeras. Todos los recursos estaban hipotecados:
los Derechos de Aduana, las propiedades públicas (el Cabildo, la Plaza
Independencia, el Cuartel de Dragones, la Plaza Cagancha). En 1856 los
particulares perjudicados por el conflicto presentaron reclamaciones por 100
millones de pesos mientras que las entradas anuales del estado eran de 4
millones. El único dinero de
que se disponía para pagar el presupuesto era el subsidio brasileño de 60.000
patacones, establecido en los Tratados de 1851.
- La
tutela de Brasil sobre nuestros asuntos internos. Dependencia de Brasil en lo
financiero y tutela brasileña en lo político era el saldo de los Tratados de
1851. Durante los años siguientes a la Guerra Grande, la Confederación Argentina
tuvo sus propios problemas y estuvo alejada de la política uruguaya. Lo mismo
sucedió con Francia e Inglaterra ocupadas en la Guerra de Crimea contra Rusia,
en el Cercano Oriente. Esta situación dejaba el campo libre a Brasil que estuvo
empeñado en demostrar la incapacidad de los orientales para gobernarse durante
la década de 1850.
- La
política de fusión. Con
la guerra se fortaleció el sentimiento nacional al comprenderse que la paz
interna era indispensable para la supervivencia de la nación. Durante la
guerra, los dos bandos políticos lograron perfiles más definidos que los que
tenían en 1836. El Partido Colorado ofrecía una imagen urbanizada y afín a las
corrientes del pensamiento liberal. El Partido Blanco echó raíces en el medio
rural y fue afín a la tradición hispánica. Pero con la Paz del 8 de octubre de
1851, los doctores blancos, como Bernardo Berro y colorados como Andrés Lamas,
estuvieron a favor de la política de fusión: un partido nuevo en contra de las
divisas que las identificaban con los caudillos blancos y colorados. Para los doctores, la
fusión permitía superar las discordias de los partidos, lograr la paz interna y
asegurar el predominio de Montevideo sobre el medio rural. Esta postura fue
respondida por los caudillos a través de la política de pactos que, sin renegar
a las divisas, tenían también como objetivo el logro de la paz.
Bibliografía: Abadie, S; et al; Historia
2ºc.b. Europa, América y Uruguay entre los siglos XVI y XIX. Ed Monteverde.
ACTIVIDAD:
1) ¿Por qué se dice que fue una guerra civil internacionalizada?
2) ¿Cuáles fueron las
causas del conflicto?
3) Menciona los integrantes de los 2 bandos enfrentados.
4) Explica las etapas de dicho conflicto.
5) ¿Qué soluciones se
propusieron para lograr la paz?
6) Menciona y explica los 5 tratados firmados con Brasil en 1851.
7) ¿Qué consecuencias tuvo dicho conflicto para Uruguay?