lunes, 3 de octubre de 2016

LA REVOLUCIÓN EN EL RIO DE LA PLATA Y LA BANDA ORIENTAL (1810-1820)


La Junta de mayo de 1810 en Buenos Aires


En 1810, cuando las tropas francesas ocuparon casi toda España, la Junta Central de Sevilla se disolvió, delegando su autoridad en un Consejo de Regencia. Esta noticia se conoció en el Río de la Plata que vivía una situación de desprestigio de las autoridades españolas y de antagonismo entre Montevideo y Buenos Aires. Conocida la noticia, la agitación de los criollos fue en aumento, reclamando la realización de un Cabildo Abierto para resolver qué hacer.

Se inicia así en Buenos Aires un proceso revolucionario que se conoce con el nombre de “Semana de Mayo” y que se extendió entre los días 18 y 25 del citado mes. Este movimiento fue realizado por criollos, militares e intelectuales, influidos por las Nuevas Ideas. Ellos vieron la oportunidad de formar un gobierno autónomo con respecto a España. La mayoría de los pobladores no estuvieron presentes. Participaron sólo 450 personas en una ciudad de 40 mil habitantes.

Durante estos días se plantearon dos posiciones bien definidas: la españolista y la criolla. La primera reconoció al Consejo de Regencia como órgano soberano, y por lo tanto, las autoridades dependientes de él como los virreyes, eran legítimos y debían permanecer en sus cargos. La segunda se basaba en la tradición jurídica española, la cual sostenía que, ante la ausencia del Rey, el poder de éste volvía al pueblo a quien realmente le pertenecía. El pueblo, haciendo uso de esa soberanía tenía derecho a darse el gobierno que le conviniere. Éste había sido el origen de la Junta Central Gubernativa de Sevilla. Pero no se aceptó como legítimo al Consejo de Regencia, porque la Junta Central Gubernativa no tenía atribuciones para crear un nuevo organismo que la sustituyese. Por lo tanto, el Consejo de Regencia era ilegal. Por esta razón, la soberanía volvía nuevamente al pueblo el cual podía crear un nuevo gobierno. De estas dos posiciones triunfó la criolla: el 25 de mayo de 1810 se instaló la Junta Patriótica integrada por: Cornelio Saavedra como presidente, Juan Castelli, Manuel Belgrano, Miguel Azcuénaga, Presbítero Manuel Alberti, Domingo Matheu y Juan Larrea como vocales y Juan José Paso y Mariano Moreno como secretarios.

Se le llamó “Junta Provisional gubernativa del Río de la Plata a nombre del Señor Fernando VII”, sustituyendo al Virrey en la plenitud de sus poderes. La Junta de Mayo, en Buenos Aires actuó como centro de poder económico y político intentando suplantar a España dirigiendo los destinos del Virreinato del Río de la Plata. Se inició así la política centralista porteña.
 


La obra de la Junta de Buenos Aires


La obra de la Junta de Mayo hasta diciembre de 1810 estuvo inspirada por Mariano Moreno.

-Envió circulares a las autoridades de las villas y ciudades de todo el virreinato explicando las razones del cambio de régimen, pidiendo el reconocimiento de la Junta y solicitando el envío de diputados para integrarla.

-Destituyó al Virrey y a los miembros de la Real Audiencia.

-Derrotó el movimiento contrarrevolucionario españolista en Córdoba y Mendoza siendo Liniers fusilado.

-Inició actividades diplomáticas con Inglaterra buscando apoyo para el nuevo régimen.

-Autorizó la libertad de comercio y habilitó el puerto de Maldonado.

-Fundó la primera biblioteca pública y escribió el primer periódico revolucionario: “La Gaceta”.

-Elaboró un plan de operaciones para incorporar al resto del  virreinato a la revolución y captar la adhesión del Capitán de Blandengues José Artigas en la Banda Oriental.



                           LA REVOLUCIÓN ORIENTAL, 1811-1820


Posición de Montevideo y la campaña frente a la Junta de Mayo

 Montevideo no reconoció a la Junta de Mayo y pasó a ser sede de las autoridades virreinales, expulsadas de Buenos Aires.

Esta actitud se explica por la presión que ejercían los pobladores que se beneficiaban del comercio con España y la presencia de fuerzas militares y navales españolas. Además, el reconocimiento al Consejo de Regencia, era una oportunidad para lograr la autonomía deseada con  respecto a Buenos Aires. Montevideo, transformada en capital del Virreinato, extendió su dominio a toda la campaña. En febrero de 1811, el nuevo virrey Javier de Elío, le declaró la guerra a Buenos Aires.

Los pueblos y villas de la campaña reconocieron desde el comienzo a la revolución de Mayo, pero, Montevideo no aceptó esta actitud. Para financiar la guerra contra Buenos Aires, exigió: el pago de elevados impuestos a los hacendados, la regularización de los títulos de propiedad a los ocupantes de las tierras realengas y la obligación a alojar a las milicias que iban a imponer el orden en la campaña. El descontento provocado por las medidas tomadas en Montevideo dio inicio a la revolución en el medio rural.

 Características de la revolución 

  • Rural, nació en la campaña por el descontento provocado por las medidas tomadas en Montevideo. Desde los comienzos de nuestra historia se fue desarrollando la oposición ciudad-campo. Este antagonismo no se dio solamente entre sus grupos sociales: comerciantes y militares españoles en Montevideo, hacendados y gauchos en el medio rural. También fue un enfrentamiento entre diversas maneras de sentir y de vivir: la ciudad puerto, centro de poder contra el habitante de la campaña más reacio a someterse a la autoridad. Montevideo fue un foco contrarrevolucionario. Allí permanecieron las fuerzas enemigas de la revolución, como los saladeristas, los comerciantes de negros esclavos, los molineros y los “doctores” que se educaron en España y recibieron una educación conservadora, a diferencia de los recibidos en América, que tenían una formación más liberal.

  • Espontánea, porque surgió en varios lugares a la vez y sin preparación previa.

  • Policlasista, porque recibió el apoyo de todos los sectores sociales, pero mayormente popular. Los hacendados, querían terminar con la intermediación de Montevideo en la venta de sus cueros al exterior; paisanos, gauchos, indios y negros encauzaron en la revolución el odio al español, símbolo de represión y de injusticia. Por estas razones, no fue una revolución de minorías cultas urbanas, como la Revolución de Mayo en Buenos Aires.

Un importante papel desempeñaron los curas patriotas quienes actuaron como difusores del ideal revolucionario.
Las pulperías fueron, a su vez, centros de propaganda y de reunión. Sus jefes naturales fueron los hacendados seguidos de sus peones a los que se unieron gauchos, indios y esclavos. A este grupo formado espontáneamente se le llamó “ejército nuevo”, porque al incorporarse cada hombre aportaba su caballo y sus armas. Este encontró en Artigas su conductor, su caudillo.

 ACTIVIDAD:

1) ¿Qué pasa en mayo de 1810 en Buenos Aires?
2) ¿Qué medidas se tomaron por la junta creada el 25 de mayo de 1810?
3) ¿Cómo reaccionaron Montevideo y la campaña ante sus resoluciones?
4) Menciona y explica las características de la Revolución Oriental.

Bibliografía consultada: 
  • Abadie, S; et al; Historia 2ºc.b. Europa, América y Uruguay entre los siglos XVI y XIX. Ed Monteverde.

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