viernes, 22 de agosto de 2014

Pilares de la democracia ateniense.

Los pilares sobre los que se apoyaba la democracia eran: la educación, la esclavitud y el imperialismo.    
                                              
EDUCACIÓN.

Su propósito era formar buenos ciudadanos.
En las escuelas se enseñaba a leer, escribir, contar, tocar algún instrumento musical y hacer ejercicios físicos. El ideal educativo consistía en dejar desarrollar las virtudes individuales de cada personalidad tratando de lograr un equilibrio entre el cuerpo y el espíritu.
Los niños iban a la escuela desde los 7 años acompañados de un esclavo llamado pedagogo. Aprendían a leer, escribir y aritmética con un profesor llamado gramático. También se les enseñaba música y a tocar algún instrumento con un profesor citarista. Aprendían poesía de memoria y el arte de discutir.
Se preparaban también para convertirse en buenos soldados haciendo ejercicio en campos de deporte al aire libre, llamados palestras. Los ejercicios más comunes eran lucha, carreras, salto, lanzamiento del disco y la jabalina. A partir del siglo v a.C. surgieron profesores llamados sofistas que enseñaban geometría, física, astronomía, medicina. Proporcionaban una cultura general y formaban oradores.
Las niñas no iban a la escuela; algunas hijas de familias ricas tenían profesores particulares que les enseñaban a leer y escribir.    
La educación técnica (oficios) estaba excluida de la formación de los griegos porque los trabajos manuales eran practicados, generalmente, por los esclavos y extranjeros. Se daba gran importancia a la razón en el desarrollo de la personalidad; se trataba de lograr individuos responsables frente a sí mismos y a la comunidad. 

ESCLAVITUD.

El empleo de mano de obra esclava, le dejó al ciudadano tiempo libre para reunirse y discutir de política, participar en la Asamblea, asistir a los Tribunales y disfrutar de las artes y los deportes. 
Los griegos juzgaban a la esclavitud como una condición natural de la sociedad y como tal la aceptaban. Pero también eran conscientes que la esclavitud privaba al hombre de la mitad de su ser. Para un hombre convertirse en un esclavo era lo más  terrible que le podía suceder.

LA LIGA DE DELOS Y FORMACIÓN DEL IMPERIO ATENIENSE.

La democracia pudo consolidarse luego de las Guerras Médicas (siglo V a.C.) en la que se enfrentaron dos civilizaciones opuestas y en expansión: el imperio persa y las polis griegas. En esta lucha fue decisiva la actuación de la flota ateniense. Su triunfo sobre los persas significó el predominio de Atenas en el mundo griego.
A  pesar del triunfo, el peligro persa seguía latente; por eso la mayoría de las islas del Egeo y las ciudades de Asia Menor decidieron unirse a Atenas y formar una alianza. Esta alianza que se conoce como Liga de Delos tuvo como finalidad: impedir un nuevo ataque persa y formar una alianza defensiva; la capital era Delos; Atenas conservaba la dirección de la guerra pero cada ciudad mantenía su independencia y pagaba una contribución en hombres, barcos o dinero.

IMPERIALISMO.

Esta alianza defensiva, se mantuvo por años aceptando la dirección de Atenas, pero poco a poco se transformó en el imperio ateniense. Atenas trasladó el tesoro de la Liga a su ciudad y usó esos fondos como bienes propios. Obtuvo de su imperio marítimo casi la mitad de sus ingresos con lo que reconstruyó la acrópolis, embelleció la ciudad, proporcionó una vida decente a sus ciudadanos y pudo pagar la mistoforia, que era una de las bases de su sistema democrático. 
Paralelamente, suprimió las sesiones del Consejo de la Liga y las decisiones las pasó a tomar la Asamblea de Atenas imponiendo su política a los aliados y su moneda. 
Los resultados de esta política imperialista se sintieron enseguida: se mantuvo alejado el peligro persa. Un aspecto negativo de ella, fue la pérdida de independencia de las polis aliadas.

Bibliografía consultada: 
  • Geymonat, R, et al; Historia II. La Época Moderna en Europa y América. Editorial Santillana.
  • Abadie, S; et al; Historia 2ºc.b. Europa, América y Uruguay entre los siglos XVI y XIX. Ed Monteverde.
  • Imagen sacada de Internet.

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