viernes, 22 de julio de 2016

“Banda-Frontera”

La fundación de Colonia del Sacramento: 1680.

La Banda Oriental, era zona de conflicto entre España y Portugal. Despertó el interés de la Corona española al ser un territorio de conflicto entre sus posesiones y las portuguesas. Los portugueses no se habían conformado con lo establecido en el Tratado de Tordesillas y habían traspasado sus fronteras. Afirmaban que la frontera natural de sus territorios americanos era el Río de la Plata. Este río junto al Uruguay y el Paraná eran la única puerta de entrada a su rica región del Mato Grosso. Ambicionaban, además, la riqueza ganadera de este territorio. Entre el 21 y 30 de enero de 1680, el gobernador de Río de Janeiro, Manuel de Lobo, fundó en las costas del Río de la Plata, una población que denominó Colonia do Sacramento. La ciudad llegó a tener 2600 habitantes y fue un importante centro de comercio y contrabando portugués e inglés (aliado de Portugal). Por su puerto salían grandes cantidades de oro y plata provenientes de las minas españolas del Alto Perú (Bolivia). Entre 1680 y 1777, España y Portugal se enfrentaron por la posesión de esta Banda tanto en forma diplomática como militar. La guerra tuvo dos escenarios: Europa y América. Mientras en el Río de la Plata, España ganaba la guerra y reconquistaba Colonia, el rey, en Europa la entregaba a Portugal, por acuerdos diplomáticos. Finalmente, en 1777 finalizó este conflicto con la firma del Tratado de San Ildefonso que estableció los límites definitivos de las posesiones españolas y portuguesas en América. 


La fundación de Montevideo: 1724-1730. 

En medio del conflicto entre España y Portugal por la posesión de Colonia del Sacramento y los intentos de ocupación portuguesa de la bahía de Montevideo en 1723, la Corona española vio la necesidad de poblar oficialmente estos territorios, para defender las fronteras de su imperio. El gobernador de Buenos Aires, Bruno Mauricio de Zabala se dirigió hacia la costa oriental para desalojar a los portugueses, quienes abandonaron el territorio. Comenzó así el proceso fundacional de Montevideo, en l724 y terminó en l730, con la instalación del primer Cabildo de la ciudad.

  • 1724: Zabala fundó el fuerte de San José e instaló allí una guarnición militar, destinada a proteger la entrada de la bahía. Llegaron las primeras familias procedentes de Buenos Aires entre los que se encontraban los abuelos de Artigas. Eran 34 pobladores de los cuales 24 eran parientes entre sí.
  • 1726: Un nuevo contingente de 13 familias (96 personas) procedentes de las Islas Canarias llegaron y se instalaron en Montevideo. Pedro Millán realizó el primer padrón de los vecinos de Montevideo, fijó la jurisdicción de la nueva ciudad (abarcaba los actuales departamentos de San José, Canelones, Montevideo, parte de Maldonado, Florida y Flores) y comenzó la entrega de solares en la planta urbana, según el plano realizado por el ingeniero Domingo Petrarca. De acuerdo a las leyes de Indias, este plano adoptó la forma de damero (forma de origen romano), de modo que “aún a mediodía, una de las aceras recibía sombra”. Las manzanas se disponían en torno a un espacio central, “la plaza mayor”. Zabala dispuso la creación de la ciudad y le dio el nombre de San Felipe y Santiago de Montevideo.
  • 1727: Se fijó el ejido, actualmente calle Ejido, espacio destinado a la expansión de la ciudad, y los propios, hoy zona del arroyo Miguelete y el Bulevar Batlle y Ordóñez. (Antiguo Bulevar Propios). Se adjudicaron chacras a los vecinos sobre los arroyos Miguelete, Pantanoso y Carrasco.
  • 1728: Se repartieron las primeras estancias a orillas de los arroyos Pando y Carrasco.
  • 1729: Llegó un segundo grupo de familias de las Islas Canarias, compuesto por 130 personas y en diciembre de este mismo año, Zabala eligió los primeros cabildantes.
  • 1730: El 1º de enero comenzó a funcionar el primer Cabildo, culminado, de esta manera, el proceso fundacional.
  • 1749: Se estableció la gobernación de Montevideo.
  • 1751: Joaquín de Viana fue nombrado primer gobernador de Montevideo.
Lee atentamente: “Que en el presente se les haga repartir solares en la planta de la nueva ciudad y lugares para chacras y estancias a cada uno de los pobladores (...) Que también a costa de Su Majestad, se les ayudará con todo género de herramientas (...) Que se les ha de ayudar con aquella cantidad de granos que sea competente para semilleras y que por el primer año sean asistidos con bizcocho, yerba, tabaco y sal, como también la carne. (...) Que para gozar de lo referido, (...), han de ser obligados a mantener la vecindad por cinco años”. Bruno Mauricio de Zabala, agosto de 1726.

Los primeros pobladores de Montevideo fueron 6 matrimonios; de las personas mayores ninguna sobrepasaba los 44 años. Se encontraban 19 niños, de los cuales la mayoría, 13, ni siquiera habían cumplido 10 años. Casi todos eran analfabetos. Entre estos pobladores se encontraba Juan Antonio Artigas, soldado de 30 años, que fue el abuelo de José Gervasio e integró el Cabildo de Montevideo. Las primeras chozas fueron de cuero y pieles, teniendo parecido a una toldería indígena. El primero que construyó un rancho de adobe con techo y puertas de cuero fue Pedro Gronardo, que estableció en ella la primera pulpería, almacén de ramos generales que vendía de todo: desde pañuelos de seda, cuchillos, casacas, aguardiente, ollas de hierro, cuadernillos de papel blanco, paquetes de tabaco. Cuando se murió Gronardo, se le entregó la casa al cirujano de la tropa, y cuando Zabala resolvió establecer el primer Cabildo, estableció allí su sede por ser la única casa presentable.


La Banda Oriental estuvo dividida en tres jurisdicciones que dependían de: la jurisdicción de Montevideo, de la del Teniente gobernador de Yapeyú y de las autoridades de Buenos Aires. Esta situación fue motivo de conflictos frecuentes que enlentecieron el desarrollo de estos territorios. A la gobernación de Montevideo se le adjudicó una jurisdicción territorial muy limitada que alcanzaba a lo que hoy son los departamentos de Montevideo y Canelones, sur del de Florida, sudeste del de San José, sudoeste del de Lavalleja y oeste del de Maldonado. Es decir, menos de la tercera parte del actual territorio uruguayo.
El resto de la Banda Oriental fue dividido en otras dos jurisdicciones: la de Buenos Aires, al sur del Río Negro y al este del río Tacuarembó y la de Misiones con capital en Yapeyú, al norte del río Negro y al oeste del Tacuarembó.
El proceso de poblamiento en las tres jurisdicciones tuvo características diferentes. En la jurisdicción de las Misiones, por su forma de explotación económica, no hubo poblaciones estables durante el período colonial. Los únicos pueblos fundados fueron Paysandú y Salto en la segunda mitad del siglo XVIII. El primero surge como puerto para embarcar los cueros extraídos en los pueblos misioneros, el segundo tiene su origen en un campamento militar español. En la jurisdicción de Buenos Aires los pueblos surgieron por motivos diversos, ya sea para contener el avance portugués, defender las estancias de los ataques de los indígenas, reprimir el contrabando. También surgieron alrededor de capillas fundadas por las corrientes misioneras. Aparecieron así Maldonado, San Carlos, Rocha, Mercedes, Melo y Florida. En la jurisdicción de Montevideo el poblamiento se hizo en forma más ordenada, surgiendo San José, Minas, Nuestra Señora de Guadalupe de Canelones, San Isidro Labrador de Las Piedras, San Juan Bautista (hoy Santa Lucía) y El Pintado.

Actividad:

1) ¿Quiénes y para qué país fundaron Colonia del Sacramento y Montevideo?
2) ¿Cuáles fueron los objetivos de la fundación de Colonia del Sacramento y de Montevideo?
3) ¿Por qué se habla de proceso fundacional de Montevideo?
4) ¿Qué se les entregaba a los primeros habitantes de Montevideo?
5) ¿Qué objetivos se perseguían con esta entrega?
6) ¿Qué jurisdicciones había en nuestro territorio? ¿Qué problemas trajo?


Bibliografía consultada: 

  • Geymonat, R, et al; Historia II. La Época Moderna en Europa y América. Editorial Santillana.
  • Abadie, S; et al; Historia 2ºc.b. Europa, América y Uruguay entre los siglos XVI y XIX. Ed Monteverde.

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