viernes, 5 de agosto de 2016

Economía y sociedad del Antiguo Régimen

La economía durante el Antiguo Régimen: el Mercantilismo
Definición. Se designa como Mercantilismo a la doctrina y prácticas económicas de la mayoría de los estados nacionales europeos, durante el período que transcurre del siglo XV al siglo XVIII.
Objetivos. Su finalidad era el fortalecimiento de la nación a través de la adquisición de metales preciosos,  ya sea con la explotación de minas propias, o la venta de mercaderías al exterior.
Caracteres. No le interesa el bienestar individual, sólo la grandeza del reino. Por esta razón el Estado intervino en todos los aspectos de la vida económica.
Esta política se asienta sobre una serie de principios básicos:
  •  la riqueza de un país se basa en la cantidad de metales preciosos que posee;
  •  conviene comprar poco y barato, y vender mucho y caro, es decir, tener una balanza comercial favorable.
  •  la producción nacional debe ser protegida por el Estado, poniendo fuertes impuestos a los artículos importados.
  •  el Estado, además, regula el volumen, la calidad y la cantidad de la producción. Es un estado intervencionista, mediante leyes proteccionistas defiende la producción nacional de la competencia extranjera.

Aplicación del Mercantilismo. Cada país puso el acento en un aspecto particular del esquema general.
  •  Alemania le dio importancia al aumento de la población por razones económicas, considerando que el poder del príncipe estaba en relación directa con el número de sus súbditos, de aquellos que trabajaban y producían.
  •  Francia se puso el énfasis en las manufacturas.
  •  Inglaterra, Holanda, y Portugal, el Mercantilismo tuvo como base el comercio exterior.
  •  España, los metales preciosos fueron los objetivos de su política mercantilista.
Consecuencias. Esta política económica provocó la expansión de los estados europeos y llevó a estos a una constante guerra económica a fin de obtener mercados, controlar la producción, el uso de materias primas y dominar las rutas comerciales.
Los países europeos aplicaron a sus colonias el monopolio, es decir, sólo podían comerciar con la metrópoli, producir materias primeras y comprarle productos manufacturados. La creación de imperios coloniales le proporcionaron a los reyes grandes riquezas, utilizadas para equipar ejércitos y flotas, con lo que aumentó el poder político.
La sociedad durante el Antiguo Régimen

La sociedad europea también se transformó junto con  los cambios económicos.
A partir del siglo XV, la población europea fue aumentando lentamente. Se calcula que a fines del siglo XVI alcanzaba a 95 millones de habitantes y a fines del XVII habría unos 300 millones, a pesar de las migraciones a las tierras colonizadas. Las familias podían tener unos 20 a 22 hijos pero existía un alto índice de mortalidad.
Las crisis demográficas se daban por el hambre, debida a las malas cosechas y las epidemias, lo que impedían un mayor crecimiento de la población. Las guerras no fueron un factor esencial pero sí influyeron indirectamente: sus devastaciones podían provocar hambre, y los muertos insepultos, epidemias. La epidemia de peste que se produjo entre 1650 y 1670 disminuyó la población en ciudades de Alemania, y otras como Londres y Sevilla.

La organización de la sociedad

La sociedad de Europa occidental seguía dividida en estamentos: clero, nobleza, y tercer orden. Cada orden tenía un estatuto jurídico diferente, la ley y la costumbre les otorgaba derechos y obligaciones distintas.

  • Clero: la Iglesia continuó siendo poderosa y rica. Tenía abundantes rentas y ocupaba en la sociedad un lugar importante por las funciones que ejercía: enseñanza, registro de nacimientos, defunciones y matrimonios, y disponía de tribunales de justicia propios.
  • Nobleza: siguió poseyendo grandes extensiones de tierra y muchos de sus integrantes vivían de las rentas. El alza de precios, producto de la entrada masiva de metales preciosos americanos a Europa, afectó en gran medida a aquellos que vivían de rentas fijas. Esto llevó a que se adoptaran medidas, muchas veces excesivas: los nobles reactivaron impuestos feudales que habían caído en desuso, agravando la situación del campesino; en otras circunstancias, aumentaron las rentas, cuando se renovaban los contratos de arriendo.
  •  Tercer orden: está integrado por grupos sociales muy diversos entre sí. La burguesía fue el grupo que se desarrolló conjuntamente con el capitalismo. La burguesía rica dirigió las empresas productoras y comerciales; invirtió capitales en tierras, dirigió las actividades bancarias y las manufacturas. Muchos de sus miembros recibieron títulos nobiliarios por servicios prestados al rey, se casaron con miembros de la nobleza o compraron los títulos. Durante estos siglos apoyaron a los monarcas absolutos y les otorgaron créditos a cambio de determinados privilegios, como los obtenidos por las Compañías Comerciales. En el siglo XVII, se vincularon con algunos sectores de la nobleza para derrotar el proceso absolutista e integrar el Parlamento. Los artesanos y los pequeños comerciantes formaban la baja burguesía y tenían poca posibilidad de ascenso social. Los asalariados sufrieron también la suba de precios. Los campesinos formaban la gran masa de la población europea, 85 al 95 %, pues la base de la producción era la agricultura. Un gran porcentaje de ellos eran siervos, como una supervivencia del feudalismo. Sobre ellos recaían todos los impuestos. Durante estos siglos el número de mendigos fue muy importante.
 Material sacado de: Abadie, S; et al; Historia 2ºc.b. Europa, América y Uruguay entre los siglos XVI y XIX. Ed Monteverde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario